martes, 8 de enero de 2008

Me encanta el olor del hígado recién troceadito después de comer...


Pues sí, eso hemos hecho hoy en las prácticas de bioquímica. Trocear un bónito trozo de hígado de vaca, primero con unas tijeras y luego con una especie de batidora (me ha recordado a la que usan en las heladerias para hacer batidos...), para añadirle despues unas cosas para liberar los aminoácidos y demás historias.

Lo más gracioso, el olorcito que desprendia, calificado como olor a comida de perros, entre otras cosas. La verdad es que daba bastantes arcadas...que bónito habría sido vomitar ahi en medio del suelo del laboratorio, jaja. Y lo más gracioso, que al final nos ha venido un olorcito a pate...(recordemos que el pate es hígado de pato)

¡Que bónitas son las prácticaaas!

No hay comentarios: