
Pues sí, eso hemos hecho hoy en las prácticas de bioquímica. Trocear un bónito trozo de hígado de vaca, primero con unas tijeras y luego con una especie de batidora (me ha recordado a la que usan en las heladerias para hacer batidos...), para añadirle despues unas cosas para liberar los aminoácidos y demás historias.
Lo más gracioso, el olorcito que desprendia, calificado como olor a comida de perros, entre otras cosas. La verdad es que daba bastantes arcadas...que bónito habría sido vomitar ahi en medio del suelo del laboratorio, jaja. Y lo más gracioso, que al final nos ha venido un olorcito a pate...(recordemos que el pate es hígado de pato)
¡Que bónitas son las prácticaaas!
martes, 8 de enero de 2008
Me encanta el olor del hígado recién troceadito después de comer...
Publicado por
Marcial
en
21:37
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario