Ay, las Navidades, con lo bien que lo pasabamos cuando eramos más pequeños, que solo teniamos que preocuparnos de los juguetes que le ibamos a pedir a los reyes y en hacer el vago...como cambian las cosas. Ahora nos revolvemos en la cama pensando en los examenes de Febrero (están ya encima, joder...) y en lo poco que hemos estudiado, en comprar regalitos para todo el mundo (y que al menos parezca que les gusta) y pasar lo mejor posible las resacas de las distintas Nochealgos y demás celebraciones familiares.
Y pensando en esto último, nosotros que debemos preocuparnos por la salud y esas cosas tenemos que darnos cuenta de que algunos hechos muy repetidos durante estas fechas no deben ser muy buenos, el hecho de engordar dos kilos en un rato (es verídico, me pasó en Nochebuena xD), el sueño que da el vino y lo que chupan la sangre los polvorones no debe ser nada beneficioso para nuestro pobre cuerpo, tan maltrecho como está durante todo el año por lo comodas que son las sillas de la Rivas y la grasaza de las cosas de la plancha de la cafetería...pero bueno, ¡qué más da! Ya nos quejaremos cuando seamos viejos y no tengamos nada que hacer.
Adiós, y felíz año a todos.
Y pensando en esto último, nosotros que debemos preocuparnos por la salud y esas cosas tenemos que darnos cuenta de que algunos hechos muy repetidos durante estas fechas no deben ser muy buenos, el hecho de engordar dos kilos en un rato (es verídico, me pasó en Nochebuena xD), el sueño que da el vino y lo que chupan la sangre los polvorones no debe ser nada beneficioso para nuestro pobre cuerpo, tan maltrecho como está durante todo el año por lo comodas que son las sillas de la Rivas y la grasaza de las cosas de la plancha de la cafetería...pero bueno, ¡qué más da! Ya nos quejaremos cuando seamos viejos y no tengamos nada que hacer.
Adiós, y felíz año a todos.
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